Estoy gratamente sorprendida por la aceptación que ha tenido mi primer post, en realidad me siento emocionada y motivada a seguir escribiendo; leyendo los comentarios que he recibido en mi Facebook , twitter y Google Plus decido darle continuidad a mi primer escrito y acá les dejo algunos aspectos que cambiaron mi vida cuando fui madre en mi época de adolescencia.
Lo primero es que ya tenemos que pensar más en esa personita que Dios nos mandó, incluso llegamos a pensar más en su bienestar que en el nuestro, mágicamente la vida se reduce a una hermosa criatura que se ha formado dentro de nosotras, si antes teníamos dinero para ir a un concierto o comprarnos un lindo vestido, ahora pensamos en esos zapatitos o esos baberos que le lucirán divino a nuestro bebé.
Segundo, y es un consejo, procuren no dejarse afectar tanto por el “qué dirán” tanto de la familia como los amigos de la familia, bueno en mi caso mi madre fue un gran apoyo como les conté en mi anterior post, ella fue la persona que me enseñó a ser una luchadora, y fue la que me enseñó que uno por los hijos, y por más adolescente que sean ya no debe pensar como adolescente sino como una mujer grande, yo fui la que tome esa decisión de convertirme en una mujer adulta de 17 años, así que mis niñas, sé que no es fácil pero tampoco imposible ya que ese amor que uno siente por su hijos es tan grande que por ellos uno lucha y saca fuerzas de donde no las hay, pero eso si haciendo todo bien y de manera correcta.
Tercero: La vida estudiantil cambia, retirarse no es una buena opción, es algo que yo deje de hacer todo porque no escuchar a mi madre, dejarme llevar de palabras falsas, pero bueno nunca es tarde para hacerlo, así que ánimo y si ustedes están cursando su bachillerato las invito a culminar esa meta, luego de eso si tienen la posibilidad de hacer una carrera o hacer cursos de lo que sea para convertirse en profesional, háganlo, no dejen las cosas botadas ni pongan a su hijo como un impedimento para no estudiar, estoy segura que en un futuro tu hijo agradecerá que lo hayas hecho.
Cuarto: Debemos buscar un empleo, bueno a veces no es fácil encontrar el empleo que uno quiere y más siendo adolescente pues no se cuenta ni con la edad ni con la experiencia así que le toca a uno empezar desde abajo, con ingresos bajos ya que por no ser profesional o por no tener un bachillerato le cierran las puertas a uno, es algo muy pero muy feo, les voy a contar algo que me pasó cuando mi hija estaba pequeña, cansada de pasar tantas hojas de vida hasta iba con mi hija, llegué a una Notaría y pregunté que si tenían vacantes, le preguntaron a la notaria y ella me hizo seguir, entre con mi hija y lo primero que me dijo la notaria fue: “¿A usted quién le dijo que con esa muchachita le van a dar trabajo?", a lo cual le respondí: “Pues en el momento no encontré con quien dejarla, entonces me arriesgué a pasar hojas de vida acompañada de mi pequeña, finalmente por ella es que estoy luchando para obtenerlo” no sé si la señora tuvo compasión de mí y de mi hija pero me dio el empleo, eso sí, fue dura la cosa, pero bueno gracias a ese empleo adquirí mucha experiencia y aprendí mucho cosa que le doy gracias a Dios, ¿Saben? cuando uno lucha y persevera ténganlo por seguro que uno logra sus metas eso sí, con disciplina y con mucha responsabilidad .
Bueno espero les guste, estaré atenta a sus comentarios y nos seguiremos leyendo ;)